El lamento de los héroes
Imaginémonos por un instante, que existe una máquina del tiempo que nos pueda trasladar a un punto incierto de la historia, a una edad oscura que nació de las reflexiones y esperanzas de los humanistas y que se ha ido consolidando gracias a su evocación en determinadas representaciones, de otros tantos imaginarios. De los torneos, los castillos, las damas... hasta la pobreza, el hambre y la explotación de los campesinos transcurren en los siglos que abarca este período, porque no olvidemos que gran parte de los planteamientos de la antigüedad son un precedente de la realidad. Así que, por el momento, nosotros nos iremos introduciendo en este juego abierto, tan complejo como fascinante, porque la puerta se abrirá y nos conducirá a
La tierra, abrazaba la soledad, el ascetismo, la pobreza, incluso la ignorancia, renunciando así a los bienes del espíritu. El hombre era un microcosmos, un universo en miniatura. Cualquier intelectual del S.XII, creía que el hombre -artesano era capaz de imitar el espacio más perfecto: la naturaleza, que se transforma en la imagen de la sociedad humana. Pero esta gran fábrica que era el Universo, precisaba de unas herramientas: su espíritu y los libros. Sin embargo el fin de
Mientras, aquellos humanistas eran más literatos que científicos, más fideístas que racionalistas. Cuando Erasmo de Rotterdam publicó los Adagios, sus amigos le decían:
"¡Tú revelas nuestros misterios!",a esto yo añado que los grandes misterios sólo se resuelven a través del silencio. El auténtico sabio es un ser solitario que sobrevive a través de la luz de otros días y que sólo se alimenta de palabras, fruto de la semilla del pensamiento, cuyas raíces,se encuentran en la propia vida y en todos los pueblos de la tierra.
Si ahora volvemos a los orígenes de
Todo hombre tiene respeto a sus orígenes y el coraje de un caballero que sabe por lo que merece la pena luchar. Nadie puede separarse del mundo en el que vive, pero si forjamos nuestra espada, nos protejemos con un escudo y verificamos el estado de nuestra armadura, estaremos preparados para conquistar nuestro objetivo. Esa es la vía que debemos tomar para preparar el camino. A lo lejos...escucho un lamento, es la voz de aquellos que esperan ser recordados.