El Camino del guerrero
La vida, es un arte, aunque para que este se fundamente hay antes que evaluar la profundidad de obstáculos psicológicos, a los cuales nos hemos de enfrentar y que nos condicionan a un deprimente conformismo sin que vislumbremos la panorámica de la realidad.
Todos sabemos qué es la psicología y las aplicaciones que tiene en las diferentes disciplinas, pero quizá desconozcamos el término de "psicocultura",que es la psicología aplicada al comportamiento en la vida y es la que nos muestra los medios para vivir mejor y para poder realizarnos con más plenitud, pero para llegar a ese destino habrá que superar varias fases: El conocimiento propio, el dominio de las situaciones y la creatividad. Teniendo en cuenta que el mundo es un espejo que nos devuelve siempre la sonrisa o la mueca que le hacemos, debemos orientarnos. Tenemos una enfermedad en nuestro pensamiento, porque no sabemos dirigirlo.No hay dos seres humanos idénticos, por eso la expresión es una especie de creación, no una imitación del otro. Cada uno tiene que manifestarse como es.
La principal enfermedad que el hombre sufre es la opinión,porque se ciñe a una consciencia subjetiva, restringida en su contenido de verdad. En cuanto alguien proclama como suya una opinión nada certera, no corroborada por la experiencia, sin reflexión sucinta, esta se restringe y carece de validez. La opinión es contraria a la reflexión, porque incluso puede llegar a lo absurdo, porque no hay criterios fidedignos. La epistemología dice que el conocimiento es la opinión verificada, una vacía promesa de los propios actos, incluso puede abandonarse sin esperar de ella consecuencia alguna. Somos más transparentes cuando manifestamos una consciencia. Lo más grave del asunto es que potenciamos su desarrollo.
Platón, se opuso a la doxa e impuso la verdad objetiva como fin último. Quien crea en la razón, creerá en su dogma y él mismo será el creador de su propio universo. Así que debemos ir en la búsqueda de un antídoto contra la confusión y extravío existenciales y eso sólo lo podremos encontrar en los espíritus inconformistas, que buscan un futuro dinámico en busca de un objetivo. Sólo un auténtico guerrero arriesga más que los otros. Cuando buscamos lo que queremos no debemos dejarnos asustar, porque tras la máscara de hielo, hay un corazón de fuego.